Convirtiendo familias campesinas

en empresarios del Agro

Nace una nueva escuela de Cacaoteritos

La Asociación de Cacaoteros de Valdivia en trabajo conjunto con la Escuela Rural Villa Marina, de la vereda El Pital, está formando a 20 niños y jóvenes entre el grado sexto y noveno en diversas labores agrarias, con el fin de que ellos vean en el campo una oportunidad para capacitarse y beneficiar a su comunidad. De esta manera el proyecto fomenta habilidades en los participantes que les permita alejarse de los escenarios de la guerra.

 

En la escuela se ejecutó el plan de “Hogares Ecológicos” que consistía en crear una huerta ecológica y aprender a elaborar los abonos orgánicos para sostenerla. El interés de los aprendices los impulsó a realizar una investigación sobre el nombre científico, las propiedades medicinales y las diferentes recetas saludables de cada fruto cosechado.

La segunda etapa se pensó para darle continuidad a esta formación y fue así como después de enamorarlos del campo, se direccionó las capacitaciones por el área socio empresarial y técnica que les permitió conocer diferentes métodos para tener un sembrado sano y limpio desde el momento en que inician con el vivero hasta la fase final del cultivo.

Esta línea se desarrolló a través de la metodología que implementa la Fundación Manuel Mejía con la cual se fomenta la asociatividad, el mercadeo, la gestión contable y financiera. En el proceso, se contó con la participación de productores de Cacao quienes prestaron sus parcelas para que los estudiantes pudieran aprender el manejo de este tipo de cultivo.

La idea con estos jóvenes es que ellos se interesen tanto por el quehacer del agricultor que al final terminen siendo el relevo generacional de la organización, conociendo y participando de sus procesos. Por el momento, decidieron conformar la Junta Directiva “Escuela de Cacaoteritos El Progreso”. A imagen de la Junta de Asocaval estos jóvenes fueron construyendo y dando forma a la suya. Ahora, también cuentan con un área administrativa, financiera, créditos, técnica y una Asamblea General.

A raíz de esta experiencia, se considera importante que las organizaciones tengan en cuenta este tipo de escuelas formativas dentro de su plan estratégico porque estos jóvenes son un apoyo para la organización y para las Juntas de Acción Comunal ya que se van destacando los liderazgos que fortalecerán los componentes misionales de las instituciones.

Asocaval con este proyecto le está apostando al progreso y a la reconstrucción del tejido social para estos territorios que empiezan a pensarse como comunidades de paz.


Organizacion internacional del cacao